Saboten Bombers es un plataformas producido en 1992 por Tecmo solo lanzado en Japón. Un juego que tira del motor del Snow Bros o Tumblepop para traer un bodrio injugable, denso y desvergonzadamente repetitivo.
Los personajes
Dos cactus que en un primer contacto resultan agradables y originales, no tienen ojos, ni cabeza, solo brazos y piernas. Se mueven graciosamente en pantalla y los colores son agradables. Desafortunadamente a
este encanto inicial le sigue un control horrendo. En primer lugar parece como si los personajes reaccionaran tarde a las ordenes que le damos, son algo pastosos y pecan de falta de fluidez en sus movimientos. En segundo lugar
no pueden saltar hacia abajo, situación molesta que se genera al tener que caminar toda una plataforma para dirigirnos donde queremos.
Los cactus se defienden con bombas que lanzan, y por alguna razón no es
tan divertido. Tal vez porque en un momento me encontré lanzando bombas como loco esperando que mueran los enemigos.
Otro punto flojo es el potenciador de rapidez, que en lugar de favorecer nos condena a no poder controlar al
personaje, no poder subir por ciertas plataformas y en definitiva terminar muriendo. El potenciador de fuerza nos cambia la bomba por una más poderosa, pero realmente no hay una diferencia muy palpable.
Salir de una maceta
Los cactus parecen querer ir a jugar con un grupo de insectos que pasan bajo ellos. Estos reposan en macetas hasta que salen y se dirigen hacia donde van todos los bichos. Supongo que no había algo mejor para contar no?
Fastidio Explosivo
Los niveles se originan en una casa, los fondos son la cocina, el baño, el patio, la biblioteca, el garage, etc...
Como todo juego de este tipo donde las pantallas estáticas se van sucediendo a medida que nos
cargamos todos los enemigos, cada 10 niveles se presenta un jefe. El problema surge a raiz de que todos los niveles son iguales, hay una variedad de fondos y plataformas, pero no hay un cambio en concreto entre jefe y jefe. Por ejemplo en
TumblePop veiamos el mundo de hielo, de fuego, la selva, la ciudad...En Saboten Bombers es solo la casa, los fondos se repiten, la estructura de las plataformas varían pero los diseños son los mismos...muy aburrido!!!! Y no acaba aquí, hay
cuatro clases de enemigos con los que combatir y se repiten todo el tiempo en todos los niveles. Una cosa de locos!!! Los sprites son pequeños y los enemigos poco llamativos. Entre ellos hay unos escarabajos que parecen escaparse de las bombas y
que van a poner a prueba nuestra paciencia por la cantidad de tiempo que perdemos. Además los enemigos en pantalla vuelven a aparecer ya que abajo hay un marcador que indica cuantos malosos quedan por matar. Pesadísimo!!!
El juego se emperra en seguir repitiendo todo, como si nosotros no lo notáramos. Y tampoco acaba aquí (puff...!) después de 4 jefes, se vuelven a repetir los jefes...Así como lees, parece no tener fin...
Durante los niveles hay frutas que uno va coleccionando para llenar toda una hilera de ellas y ganar premios. Hay pantallas de bonus, y algún que otro potenciador, pero mayormente lo que vas a encontrar es un hartazgo explosivo.
Perdón...esto es el jefe?
Cuando llegamos al decimo nivel nos espera el primer jefe, expectantes nuestros ojos para ver contra quien vamos a enfrentarnos (ya que a estas alturas habremos luchado con jefes del calibre de los de Snow Bros, TumblePop o Diet GoGo) y para
nuestra decepción aparece en pantalla una triste abeja que lanza bombas (Estos programadores son de un humor...) "bueno, al menos tiene buenos colores"_ diremos para saciar nuestra bronca ante semejante cochambre. Hecho esto llegamos al
nivel 20, segundo jefe del juego, debería ser mejor, pero no...peor aun, dos especies de chinches o globitos de agua con patas nos atacan. La estrategia para vencerlos es aplastarlos y lanzarles bombas...y luego un escarabajo, y luego una
araña. Vulgares y sencillitos.
La broma comienza luego de la araña, ya que los jefes vuelven a repetirse, en una versión más alterada. Y porque? Porque a los programadores se les cantó que el juego sea lo más aburrido posible. Así que al no contentarse con la idea de hacer cuatro míseros enemigos en todo el juego, seis o siete fondos que se repitan y un modo de juego que no varía en lo más mínimo, le agregaron también la repetición de los jefes...Una auténtica dinamita.
Demasiada mecha
Saboten Bombers es un producto que podría haber resultado en algo mejor. Los personajes son cómicos pero estropeados por falta de un control más fluido. Da gusto tirar algunas bombas, pero el mecanismo que le da vida al juego se vuelve obsoleto muy pronto y tirar bombas se transforma en algo muy molesto. Los enemigos y niveles son repetitivos y carecen de gracia. Los jefes no existen y todo esto continúa en un largo camino que no parece tener fin. Una mecha demasiado larga para un juego con tantas falencias.
